La crisis humanitaria y el desplazamiento forzado en Cisjordania persisten hoy
Organismos internacionales advierten que la expansión de asentamientos en Cisjordania acelera el desplazamiento sistemático de comunidades palestinas en la región.

La situación en Cisjordania ha alcanzado niveles críticos este 25 de septiembre de 2026, ante el avance continuo de la expansión de asentamientos que afecta gravemente a las comunidades palestinas. Diversos observadores internacionales han señalado que estas acciones, que se remontan a mediados del siglo XX, han derivado en un proceso de desplazamiento forzado y una reconfiguración territorial que busca consolidar el control sobre áreas históricamente pobladas por familias palestinas.
El impacto de este fenómeno se observa en la pérdida progresiva de tierras agrícolas, la demolición de viviendas y el aumento en las restricciones de movilidad impuestas a los residentes locales. Estas dinámicas han provocado que la presencia palestina en varios sectores de Cisjordania sea cada vez más precaria, complicando el acceso a servicios básicos y medios de subsistencia para miles de personas que enfrentan la incertidumbre diaria en sus propios territorios.
Desde la perspectiva diplomática mexicana, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha reiterado en foros multilaterales la postura de México en favor de una solución de dos estados que garantice la seguridad y soberanía de ambas partes. El gobierno federal, a través de sus canales diplomáticos, continúa promoviendo el respeto al derecho internacional humanitario, argumentando que la expansión de colonias constituye un obstáculo fundamental para cualquier proceso de paz duradero en la región.
En los últimos meses, el aumento de la tensión ha generado una mayor vigilancia por parte de las agencias de derechos humanos, las cuales reportan un incremento en las denuncias sobre la confiscación de tierras. La comunidad internacional mantiene el llamado a un cese inmediato de estas políticas de colonización, buscando prevenir un mayor deterioro del tejido social y el agravamiento de la crisis humanitaria que afecta a la población civil en el territorio.


