Robo al transporte de carga en México deja pérdidas multimillonarias
Pese a una reducción del 22% en los incidentes durante el último año, el robo al transporte de carga sigue costando 7 mil millones de pesos al sector logístico.

El robo al transporte de carga en las carreteras mexicanas continúa siendo un desafío crítico para la economía nacional, generando pérdidas estimadas en 7 mil millones de pesos, según reportes recientes del sector logístico. La Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada e Industria Satelital (AMESIS) indicó que, durante el año 2025, se registró una disminución del 22% en la incidencia de estos delitos en comparación con periodos previos, lo cual refleja una mejora en los esquemas de vigilancia y monitoreo en rutas estratégicas.
A pesar de este avance estadístico, las empresas del ramo señalan que la seguridad en tramos carreteros sigue siendo una preocupación central para la cadena de suministro. Las pérdidas económicas, que ascienden a los 7 mil millones de pesos, impactan directamente los costos operativos de las compañías de transporte y, en última instancia, el precio final de los productos para el consumidor mexicano. La coordinación entre las empresas privadas y las autoridades federales ha sido fundamental para alcanzar la reducción reportada en los índices de criminalidad.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) ha mantenido operativos conjuntos con la Guardia Nacional en las entidades federativas con mayor incidencia de robo, buscando blindar las carreteras con mayor flujo de mercancías. Estas acciones incluyen el fortalecimiento de los patrullajes y la implementación de nuevas tecnologías de geolocalización, elementos que fueron clave para que el sector privado lograra el descenso del 22% en los reportes de robo durante el año pasado.
Por parte de los representantes del sector, se ha planteado la necesidad de profundizar la colaboración con las autoridades estatales y municipales para ampliar la cobertura de seguridad. La propuesta del sector empresarial es integrar sistemas de alerta temprana con los centros de mando de la Guardia Nacional, con el objetivo de reducir aún más los tiempos de respuesta ante cualquier incidente detectado en tiempo real durante el traslado de mercancías por el territorio nacional.
El desafío para el cierre de este año y el próximo se centra en mantener la tendencia a la baja mientras se normalizan las operaciones en las zonas de mayor riesgo. El sector logístico confía en que, mediante una estrategia integral que combine inteligencia operativa y mayor presencia de la Guardia Nacional, será posible mitigar los impactos financieros que este delito ocasiona a la economía del país.


